Una aproximación al lenguaje médico

Colecistectomía laparoscópica

¿Sabes cómo los médicos y los traductores del área médica se abren camino en el aprendizaje de la terminología médica?

En principio, con seguridad que todos los traductores tenemos en nuestra biblioteca por lo menos un diccionario de latín, ya que no son pocas las veces que no encontramos referencias a determinados términos, no solo en lo que se refiere a aquellos utilizados en la especialización de traducciones médicas.

Para facilitar el aprendizaje de la terminología médica es útil conocer algunas nociones sobre la formación de las palabras. Cabe destacar que los términos médicos regularmente se forman a partir de radicales, prefijos y sufijos griegos y latinos, con los siguientes objetivos:


1) Simplificación del lenguaje.
2) Precisión del significado de las palabras.
3) Intercambio científico entre las naciones que utilizan diferentes idiomas.

Al emplear dichos radicales griegos y latinos, que son comunes a varios términos, se puede expresar en pocas palabras hechos y conceptos que, de otro modo, exigirían locuciones y frases muy extensas. Cada término médico indica una acción o representa la síntesis de una idea o de un fenómeno, la definición de un proceso, y contiene en sí mismo una verdadera holofrase, cuyo sentido está implícito en la propia palabra.

Cuando nos referimos, por ejemplo, a la colecistectomía laparoscópica, enunciamos en dos palabras un procedimiento complejo que, en un lenguaje descriptivo sería: "cirugía para extracción de la vesícula biliar mediante un proceso que no requiere abrir la pared abdominal y que utiliza un equipo de laparoscopía".

Otro ejemplo, podría ser el caso del shock hipovolémico, que expresa la condición clínica caracterizada, en el lenguaje común, por la "reducción acentuada de la presión arterial por disminución del volumen de sangre circulante". De esta forma, podríamos citar infinidad de términos. 

Con respecto al segundo objetivo, es decir, la precisión del lenguaje, cada término empleado debe tener un único significado, una definición propia aceptada por la comunidad científica, algo que es totalmente distinto en el lenguaje literario o coloquial, en que las palabras pueden tener diferentes acepciones, dependiendo de su contexto en la frase.

El tercer objetivo de la terminología médica es su internacionalización, que facilita el intercambio de información entre diferentes países. Esto es posible por la utilización de términos que son comunes a todas las lenguas, adaptables morfológicamente a cada una de ellas. 

Por ejemplo, el término esplenomegalia significa "aumento anormal del tamaño del bazo". La palabra está compuesta por los radicales griegos "splén", bazo + "megalo", grande + sufijo "ia". El término es universal, común a todos los idiomas. 

Una vez aceptada la palabra griega "splén" en la terminología médica internacional, todos los términos relativos al bazo se formarán con el mismo radical en los distintos idiomas. Si tuviéramos que utilizar la palabra bazo fuera de la terminología médica, tendríamos spleen, en inglés, bazo, en español, y baço, en portugués, lo que dificultaría significativamente la comunicación. 

El médico debe familiarizarse con un número muy elevado de palabras, y sería extremadamente difícil memorizarlas, si no fuera por el hecho de que la mayoría de los términos científicos utilizados en medicina han sido creados utilizando radicales griegos y latinos, que se incluyen en la formación de muchas palabras, y que pueden identificarse fácilmente. Son relativamente pocos los términos médicos que se originan en otras lenguas.

Por todo lo mencionado, para comprender y asimilar con mayor facilidad la terminología médica, es indispensable tener un mínimo de conocimiento sobre el origen y la formación de términos médicos a partir del griego y del latín.

Los términos médicos, en su gran mayoría, se forman a partir de radicales, prefijos y sufijos griegos y latinos. Las palabras formadas con elementos de más de un idioma se denominan "híbridas". El hibridismo, en lo posible, debe evitarse.

Ejemplos de prefijos griegos de interés médico:

        a, an - privación, negación: afasia, anaerobio, analgésico 
        dis - dificultad: disfagia, disnea, dislalia, distrofia, disuria 
        peri - en torno a: periarticular, periférico, pericardio
        pro - anterioridad: pronóstico, proglotis 

Ejemplos de prefijos latinos de interés médico:

        pro - para adelante (no confundir con el prefijo griego): protrusión 
   retro - atrás, para atrás: retroversión, retroalimentación 

Ejemplos de sufijos griegos de interés médico:
        itis - inflamación: apendicitis, gastritis, cistitis
        oide - semejante a: mastoide, esfenoide, esquizoide  

Ejemplos de sufijos latinos de interés médico:
        al < -ale - adjetivos: arterial, mental, nasal, sexual 
        ivo < -ivus - adjetivos: nutritivo, regenerativo, supurativo 


En una entrada futura, nos referiremos a las reglas para la formación de términos médicos.

Fuente: Linguagem Médica, 3ª ed., Goiânia, AB Editora e Distribuidora de Livros Ltda, 2004.

3 comentarios:

  1. ¡Felicitaciones, Sonia, Excelente publicación!

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  2. Muchas gracias Margarita! Me alegro!! Cariños! Sonia

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